Vol. 9, Núm. 2 (2016)


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Editorial: La creatividad y la virtualidad en la Educación Superior
Las prácticas docentes que estimulan una mayor aportación de los estudiantes, da lugar a un trabajo motivador que incita el pensamiento creativo, memorístico e innovador, el cual asimismo potencia su autonomía y facilita el aprendizaje profesional, y esto es precisamente lo que se busca en la actualidad con la modalidad virtual en la educación. Sin embargo, la crítica a los modelos tradicionales donde, por ejemplo, la idea de asumir que una metodología educativa sirve a todo individuo, podría ser tan paradójico como plantear que todos los estudiantes deben estudiar solamente en la jornada diurna para captar mejor una enseñanza. 
Por definición, cada persona es única; sus preferencias, gustos y pasiones son particulares; por consiguiente, es erróneo pretender que cada uno se ajuste a un solo patrón de formación, lo que lleva a desperdiciar competencias que de haberse identificado y cultivado de manera apropiada y temprana, pudiesen crear cantidades enormes de valor para el individuo y para su entorno. 
Habitualmente la tarea del docente ha sido la de transmitir una sucesión de conocimientos avalados por alguna institución educativa que determina cuáles deben ser los temas por dominar trasversalmente para todo estudiante según su edad y conocimiento adquirido previamente.